
Francisco será el
primer Papa en un evento de la Renovación Carismática: en Argentina era
habitual
Habla Pino Scarufo,
coordinador de la RCC en Buenos Aires
Francisco acudirá al
encuentro anual de la Renovación Carismática: el primer papa en hacerlo.
120.000 personas viven
el amor de Dios en 10 plazas de Italia a iniciativa de los carismáticos.
El Papa: «¿Gritas un
gol pero no alabas fuerte a Dios? ¡No es sólo para la Renovación Carismática!»
VEN ESPÍRITU SANTO.
El papa Francisco
acudirá en Roma al Estadio Olímpico, el próximo 2 de junio. Pero no será para
un evento deportivo, sino para acompañar a más de 50.000 miembros de la
Renovación Carismática Católica (RCC) en su encuentro nacional anual.
Es la primera vez que
un Pontífice sale de los muros del Vaticano para participar en un evento de la
RCC.
Los 90 minutos que el
Santo Padre pasará allí, será un tiempo de acogida, oración, cantos,
testimonios, diálogo y escucha. El mismo Francisco contó que al principio
pensaba que en la Renovación "confunden una celebración con una escuela de
samba" pero ha afirmado que se "convirtió" cuando vio el bien
que hacían.
Para conocer un poco
más de la relación del cardenal Bergoglio con la Renovación Carismática ZENIT
ha entrevistado a Pino Scafuro. Laico casado, con dos hijos, tiene 48 años y es
industrial. Scafuro es coordinador de la RCC de Buenos Aires y vicepresidente
de la Fraternidad Mundial de Comunidades de la Renovación Carismática.
-Podría hablarnos de la
realidad actual de la Renovación Carismática en Argentina.
-La Renovación
Carismática en Argentina ha sido reconocida primero por el arzobispo de Buenos
Aires, el cardenal Bergoglio y luego por la Conferencia Episcopal Argentina
como una “corriente de gracia”, compuesta por múltiples expresiones suscitadas
por el Espíritu Santo: grupos de oración, comunidades de alianza, comunidades
religiosas, comunidades ecuménicas, etc.
»Esta concepción amplia
le otorga un excepcional espacio para la creatividad y el despliegue de
carismas, buscando más formas de anunciar a Jesucristo.
Queremos seguir
manteniendo esa gracia inicial de la unidad en la diversidad, que es obra del
Espíritu Santo, como siempre remarco.
-¿Cómo fue el primer
contacto del cardenal Bergoglio con la RCC en Argentina?
-La corriente
carismática católica comenzó hace más de cuarenta años en Argentina. Las
primeras comunidades de oración fueron iniciadas por religiosos trinitarios y
jesuitas. En aquel entonces, era una espiritualidad desconocida en la Iglesia,
que crecía veloz y espontáneamente, a veces con falencias propias de una
experiencia nueva, para quienes participaban y para quienes debían vigilarla.
En aquel entonces, el joven padre Jorge Mario Bergoglio era el provincial de
los jesuitas y le tocó pedir prudencia a sus animadores.
-En una ocasión, el
Santo Padre Francisco dijo, hablando sobre la RCC, que "a finales de los
70, inicios de los 80, yo no los podía ver, y que había dicho: ´éstos confunden
una celebración con una escuela de samba´. Pero que después se arrepintió
porque "lo conocí mejor, es verdad que el movimiento tiene buenos asesores
y ha ido en un buen camino". ¿Cómo era la relación del cardenal Bergoglio
con la RCC en Argentina?
- Luego del período al
que hice referencia antes, en la década del 90, siendo el ya obispo auxiliar y
luego arzobispo de Buenos Aires, comenzamos a tener una relación cada vez más
estrecha y paternal.
Fue aprobando, apoyando
y participando en muchas actividades nuestras, las que cada vez tenían mayor
proyección. Los programas de formación, retiros, eventos de evangelización y
los encuentros que fomentamos de unidad de los cristianos e interreligiosos,
entre otros.
»Ese acompañamiento y
apoyo, muchas veces, tenía un énfasis que nos sorprendía. También lo repitió,
como Papa, en la conferencia de prensa del avión de regreso de Río de Janeiro,
cuando dijo: “En Buenos Aires, yo me reunía frecuentemente y una vez al año
celebraba la misa con todos ellos en la catedral. Les he apoyado siempre,
cuando me he convertido, cuando he visto el bien que hacían. Pero ¿cómo se
puede sostener un movimiento que es tan libre? También la Iglesia es libre. El
Espíritu Santo hace lo que quiere. Además, Él hace el trabajo de la armonía…”
»En esta respuesta el
Santo Padre expresa su reconocimiento de la naturaleza de la Renovación
Carismática “un movimiento que es tan libre…” Esto nos llena de alegría.
-¿Ha tenido ocasión de
comunicarse con él después de haber sido elegido Sucesor de Pedro?
-Sí, pude saludarlo
brevemente en Roma. Lo encontré muy animado y al tanto de los detalles, como
siempre.
-¿Cómo definiría al cardenal
que usted conoció?
-Como un obispo siempre
a disposición de sus sacerdotes, de los laicos y de quienes solicitaban su
consejo o ayuda, especialmente de los pobres. Los pobres y los excluidos han
sido siempre su prioridad. Un pastor según el Evangelio. Un hombre lúcido y
realista, un hombre de oración y un digno hijo de san Ignacio de Loyola. Sabio
y sencillo. Escucha con atención a todos, pero luego toma decisiones de forma
libre y firme.
-El papa Francisco
acudirá al Estadio Olímpico de Roma el día 1 de junio para el encuentro
italiano de la Renovación, ¿qué supondrá este gesto del Papa para la RCC en
concreto y para la vida de los movimientos en general?
-Será un encuentro
internacional de la Renovación Carismática Católica en sus múltiples expresiones.
Un gesto más del Santo Padre de su cercanía a la Renovación Carismática de los
tantos que ya dio en Buenos Aires. De hecho, ya estaba nombrado por la
Conferencia Episcopal como asistente espiritual de la Renovación Carismática en
la Argentina, a hacerse efectivo a su vuelta del Cónclave… cosa que no sucedió,
como todos sabemos.
»Sobre los movimientos,
también dice en la conferencia de prensa en el avión: “Creo que los movimientos
son necesarios. Los movimientos son una gracia del Espíritu”. Este encuentro
será de gran bendición.
-Hace más de un año
inició el pontificado de Francisco, y sigue sorprendiendo con sus gestos, sus
palabras, ¿quienes ya le conocían también se sorprenden?
-No, no nos sorprende.
¡Él no cambió!. Estamos acostumbrados a sus gestos y a sus palabras porque así
era como arzobispo de Buenos Aires.
-¿Hay algún episodio de
la relación de Bergoglio como arzobispo de Buenos Aires con la RCC que recuerde
de forma especial?
-Sí, a nivel
institucional, que haya reconocido a la Renovación Carismática como una
“corriente de gracia”. Esto significa que no reconoce fundador humano. Fue
suscitada por el Espíritu Santo. Y esta realidad nos compromete a vivir en la
libertad del Espíritu, “que hace la armonía”, como lo expresa el Papa
Francisco.
»Pero además, nos
conmovió su involucramiento personal en las distintas situaciones, a veces
complejas, que se planteaban en la RCC, para ayudarla a crecer y fructificar. A
nivel del contacto humano, es de destacar su proximidad y sin dejar de lado la
profundidad, exhibe buen humor.
»En una de las
oportunidades de las que concurrió a la Escuela de Formación de la Renovación
Carismática de Buenos Aires, Bergoglio habló de la Iglesia como su “esposa”.
Entonces yo le pregunté públicamente, frente a cientos de personas: "¿Cómo
se lleva con su esposa?" Él me respondió: "Muy bien, pero quiero
aclararles que tengo un beneficio a mi favor ¡No tengo suegra!".
»Luego de cada evento
en los que participaba con nosotros, se ocupaba de saludar uno a uno a los
asistentes. La situación era de gran fricción entre la muchedumbre y
ciertamente corría riesgos de desestabilizarse con los empujones de la gente
que quería saludarle o pedirle su bendición. En una oportunidad le dije:
"¡Padre, salude desde arriba del escalón para estar más resguardado!"
Y luego él me dijo: "Me gusta estar al mismo nivel de la gente, no desde
arriba". No volví a recomendárselo y esa situación me hace entender su
actual contacto tan cercano con la gente, siendo obispo de Roma.
Más sobre la Renovación
Carismática en la web de la coordinadora internacional en el Vaticano, el
ICCRS: www.iccrs.org